jueves, 26 de mayo de 2011

Un ejército secreto en los Emiratos Árabes para Próximo Oriente y África

Al-Manar
Zayed Military City, un campo militar en una zona desértica de los Emiratos Árabes Unidos, está a punto de crearse: un ejército secreto que será utilizado no sólo al interior de su territorio sino también en otros países del Próximo Oriente y del Norte de África.

Erick Prince es el encargado de ponerlo a punto; ex-comando de las Navy Seals, fundó en 1997 la sociedad Blackwater, la más grande compañía militar privada utilizada por el Pentágono en Iraq, Afganistán y otras zonas en guerra. Esta sociedad, que en 2009 fue rebautizada XeServices (con el fin, entre otros, de escapar a las acciones judiciales por las masacres de civiles que perpetró en Iraq), dispone en EE UU de un gran campo de entrenamiento donde lleva formados más de 50 000 especialistas de la guerra y de la represión y está apunto de abrir otros.

En Abu Dabi, Erick Prince, sin aparecer personalmente sino a través de la empresa-consorcio Reflex Response, ha cerrado un primer contrato de 529 mil millones de dólares (el documento original, fechado el 13de julio de 2010 acaba de publicarse en el New York Times). Sobre esta base ya ha comenzado en diversos países (Sudáfrica, Colombia, etc.) el reclutamiento de mercenarios que constituirán un primer batallón de 800 hombres y que ya están siendo entrenados en los Emiratos Árabes Unidos por especialistas estadounidenses, británicos, franceses y alemanes, provenientes de las fuerzas especiales y de los servicios secretos. Estos reciben una paga de unos 200 a 300 mil dólares al año y los reclutas, 150 dólares diarios.

Una vez probada la eficiencia del batallón en una “acción real”, Abu Dabi financiará con miles de millones de dólares la puesta en marcha de una brigada completa de varios miles de mercenarios. Está previsto construir en los Emiratos un campo de entrenamiento análogo al que ya funciona en EE UU.

El principal apoyo a este proyecto es el del príncipe heredero de Abu Dabi, Jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan, instigador de una acción militar contra Irán. El príncipe y su amigo Erick Prince, sin embargo, no son más que meros ejecutores del proyecto que con toda certeza ha sido decidido en las altas esferas de Washington. Su objetivo real es desvelado por los documentos que cita el New York Times: el ejército que se está formando en los Emiratos Árabes Unidos se encargará de “misiones operacionales especiales para reprimir las revueltas internas del tipo de las que están sacudiendo este año el mundo árabe”.

Este ejército de mercenarios será pues utilizado para reprimir las revueltas populares en las monarquías del Golfo, con intervenciones como la que se produjo el mes de marzo pasado por parte de las tropas de los Emiratos, de Qatar y de Arabia saudita, en Bahréin donde aplastaron a sangre y fuego la demanda popular de democracia.

« Misiones operacionales especiales » serán llevadas a cabo por este ejército secreto en países como Egipto y Túnez, para romper los movimientos populares y hacer de modo que el poder siga en manos de gobiernos garantes de los intereses de EE UU y de las grandes potencias europeas.

También en Libia donde, con toda seguridad, el plan USA/OTAN prevé el envío de tropas europeas y árabes con el fin de aportar “ayuda humanitaria a los civiles libios”. Sea el que sea el escenario libio, - bien una Libia ‘balkanizada’, dividida en dos territorios opuestos dirigidos por Trípoli y Bengazhi, bien una situación tipo Iraq o Afganistán con la caída del gobierno de Trípoli - , la utilización del ejército secreto de mercenarios ya está anunciada: para proteger las instalaciones petroleras que de hecho están ya en manos estadounidenses y europeas, para eliminar a los adversarios y para mantener el país en una estado de debilidad y de división permanente.

Estas son las « soluciones innovadoras » de las que XeService (la ex Blackwater) se enorgullece al presentar su oferta al gobierno estadounidense.

viernes, 6 de mayo de 2011

La verdad del gasto militar en 2011

"El presupuesto inicial del Ministerio de Defensa para el año 2011 asciende a 8.560,09 millones de euros y supone, según el Gobierno, una disminución del 7% respecto al año 2010. Pero según nuestro análisis es muy superior, teniendo en cuenta las partidas militares que se encuentran repartidas por otros ministerios..."


jueves, 5 de mayo de 2011

COMPRENDER LA GUERRA DE LIBIA

Michel Collon 7 y 8 de abril de 2011

1ª Parte: Preguntas que hay que plantearse en cada guerra
2ª Parte: Los verdaderos objetivos de EE UU van mucho más allá que el petróleo.
3ª Parte: Pistas para actuar

Artículo en descarga: formato doc (click aquí)

Fabricando la disidencia: Cómo el capitalismo construye y moldea a sus opositores

"Bajo la ilusión de capitalismo contemporáneo, la ilusión de democracia debe prevalecer. Es en el interés de las élites corporativas de aceptar la disidencia y la protesta como una característica del sistema en la medida en que no pongan en peligro el orden social establecido. El propósito no es reprimir la disidencia, sino, por el contrario, dar forma y moldear el movimiento de protesta, para establecer el límite a la disidencia. Para mantener su legitimidad, las élites económicas favorecen formas de oposición limitadas y controladas, con el fin de prevenir el desarrollo de formas radicales de protesta, lo que podría sacudir los cimientos mismos y las instituciones del capitalismo global. En otras palabras, “la fabricación de disidencia” actúa como una “válvula de seguridad”, que protege y sostiene el Nuevo Orden Mundial. Para ser eficaz, sin embargo, el proceso de “fabricación de disidencia” debe ser cuidadosamente regulado y supervisado por los que son objeto del movimiento de protesta..."


La izquierda occidentalista y el imperialismo

"Libia significa el regreso del imperialismo humanitario como en Kosovo, una coartada para la colonización del país, escenario siniestro que encuentra nuevamente sus complicidades en una parte no desdeñable de la izquierda europea. Esta izquierda, a diferencia de la izquierda en América Latina, «ha perdido todo sentido de lo que significa hacer política» y de ofrecer alternativas concretas porque «sólo es capaz de tomar posiciones morales, en particular la denuncia de dictadores y las violaciones de derechos humanos en tono grandilocuente» (1). El sustrato ideológico de la izquierda occidentalista es el eurocentrismo, que considera a occidente en una posición moral e intelectual mucho más elevada sobre los otros pueblos y culturas, y por ello puede permitirse dar lecciones a los demás, incluyendo a la izquierda de otras latitudes. Diana Johnstone nos recuerda que «los medias habían tenido menos de diez años para transformar a Milosevic en un monstruo, mientras que con Gadafi han tenido muchos años. Y Gadafi es más exótico, habla menos el inglés y se presenta ante el público con trajes que podrían haber sido diseñados por John Galliano (…). Este aspecto exótico reaviva las burlas y el desprecio contra las culturas ancestrales sobre las que Occidente ha ganado su puesto victorioso, con el que África fue colonizada, y con el que el Palacio de Verano de Pekín fue arrasado por los soldados occidentales que combatían para convertir al mundo en un lugar seguro para la adición al opio» (2). Esta izquierda eurocentrista y occidentalista hunde sus raíces en la ignominiosa postura que la socialdemocracia europea tuvo respecto a las colonias y los países oprimidos durante el siglo XX, a los que se les negaba el derecho de independencia con el argumento de que 'no estaban maduros' y de que se trataba de países y culturas atrasadas y por ello no debían apartarse de las 'civilizadas' metrópolis. Fue con este complejo de superioridad con el que la izquierda eurocentrista miró a la Revolución rusa y la URSS ayer, y como mira hoy a los procesos que se desarrollan en América Latina..."

Albert Escusa: artículo completo

Algunas mentiras sobre la guerra de Libia

Thierry Meyssan, a pesar de simpatizar con la insurrección contra el régimen de Muamar el-Kadhafi, se opone a la resolución 1973 y se pronuncia contra la guerra. En anteriores artículos mostró los objetivos imperialistas de esta operación. En este trabajo, Meyssan señala las principales mentiras de la propaganda atlantista.



Ataque nuclear planificado sobre Libia

"Casi sin el conocimiento de los medios occidentales, un ataque planeado sobre Libia usando armas nucleares, fue contemplado por la administración Clinton en 1997"
Michel Chossudovsky: artículo completo

Denuncian la violación de los derechos humanos contra niños y mujeres en Libia

Activistas sociales de Libia denunciaron la grave situación humanitaria que vive el país en relación con niños, niñas y mujeres de Misurata, reportó este domingo el corresponsal de la cadena televisiva teleSUR en la nación norafricana, Rolando Segura, a través de su cuenta en Twitter @rolandoteleSUR.

En conferencia de prensa, organizaciones sociales insisten en denunciar el reclutamiento y entrenamiento de menores de edad por rebeldes armados.
Recordaron que de acuerdo a leyes de Libia los menores de 18 años no pueden hacer vida militar.

Además, denunciaron daño físico y psicológico a niños y niñas, por parte de rebeldes y bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).


Por su parte, Moussa Ibrahim, portavoz del gobierno, reiteró que el ejército regular de su país no ha empleado bombas racimo en Misurata.

Artículo en Radio Venezuela

MANIFIESTO "NO A LA GUERRA IMPERIALISTA CONTRA LIBIA"

En respuesta a la agresión militar contra Libia por parte de varios estados noroccidentales, incluido el español, al amparo formal de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza al uso de la fuerza "para proteger a las poblaciones civiles” mediante la creación de un “espacio de exclusión aérea”, consideramos urgente puntualizar:
1º.- La intervención militar que se está produciendo en Libia, consistente en el bombardeo ejecutado por EE.UU., Francia, Reino Unido y otros países de la OTAN, constituye una violación flagrante del Derecho Internacional y un acto de guerra imperialista que merece el rechazo más absoluto por parte de los pueblos del mundo y la realización de todas las movilizaciones posibles para detener esta nueva guerra. La participación directa de la OTAN, que en estos días ya ha tomado el mando de las operaciones, lejos de aliviar la gravedad de la agresión, incrementa los efectos colaterales más perversos, como se está viendo en estos momentos y ya se demostró en la guerra de Kosovo, en Irak y recientemente en Afganistán.
2º.- El ataque a Libia responde a un doble objetivo: por un lado, el saqueo de sus riquezas naturales, sobre todo gas y petróleo, y por otro, el control directo de los procesos políticos en curso, tanto en el Norte de África (Túnez, Egipto, Libia…), como en las petromonarquías del Golfo Pérsico, aliadas privilegiadas de EE.UU., la UE e Israel, de modo que unos y otros queden sometidos a los intereses y designios occidentales. La ocupación de Bahrein por tropas de Arabia Saudita, a petición de su gobierno, con la aquiescencia de EEUU y sin que ningún país, salvo Irán, haya expresado rechazo alguno, es suficientemente significativa.
3º.- También ahora, con el mismo cinismo que en guerras anteriores, se recurre desde los grandes medios de comunicación, al discurso de los “Derechos Humanos”. Pero nadie con un nivel mínimo de información puede ya creer a gobiernos que en tantas ocasiones han provocado masacres sobre millones de personas y depuesto a gobernantes que no se plegaban dócilmente a los intereses de sus multinacionales. El terrible sufrimiento que vienen provocando en Iraq y Afganistán – con el pretexto del burka o las armas de destrucción masiva – nos debe recordar que siempre que hablan de “intervención humanitaria” están preparando un gigantesco robo “a mano armada”.
4º.- El desarrollo de los ataques sobre Libia está poniendo de relieve, como tantas otras veces, que esta guerra no puede ser legal, pues aunque se conceda alguna legitimidad a la ONU, -manipulada por unos pocos países-, no se está respetando la resolución 1973, que sólo autoriza a intervenir “para proteger a las poblaciones civiles”. Y, como en tantos otros casos, está sucediendo lo contrario. Ni mucho menos es una guerra justa, pues sus objetivos no son humanitarios; se ha desatado sin intentar previamente una resolución pacífica del supuesto conflicto; y, como es evidente, va a provocar muchísimo más daño que el que pretendía evitar. Esta guerra no es justa ni legal.
5º.- El Gobierno Zapatero, que participa en dicha agresión, al enviar barcos, aviones y soldados, debe ser considerado cómplice de un crimen de guerra, y responsable de las víctimas que se están produciendo a consecuencia de los bombardeos. Ahora, el gobierno de Zapatero ha prorrogado su participación por otros dos meses en esta guerra criminal con el único voto en contra de Gaspar Llamazares. Esa participación militar española, responsabilidad del gobierno del PSOE y de los Grupos Parlamentarios que la han apoyado, constituye la enésima muestra de sometimiento de un Ejecutivo español al imperialismo euro-estadounidense y a los intereses privados de grandes multinacionales españolas como REPSOL, SACIR, ABENGOA, GAS NATURAL…etc.
6º.- En momentos, en que millones de trabajadoras y trabajadores atraviesan situaciones dramáticas de supervivencia, se recortan por todos lados derechos y prestaciones sociales, se destruye empleo día a día, aumenta el paro y se niega una esperanza de futuro a tantos jóvenes, el dispendio económico de una nueva guerra resulta aún más INTOLERABLE. Según las estimaciones más conservadoras el coste de esta guerra alcanzará los 43 millones de Euros. No es posible que en una situación en la que el gobierno habla de que el estado esté en unos graves apuros graves, en la que faltan cada vez más profesores y no se convocan oposiciones para ocupar las plazas vacantes en los colegios, en la que las infraestructuras escolares se deterioran sin remedio alguno. Mientras que el gobierno nos dice que no hay dinero en las arcas del estado y que por eso se tienen que privatizar la sanidad pública, que recortar las prestaciones por desempleo y las pensiones, aumentan los gastos militares y se malgasten millones de Euros para luchar en una guerra injusta para dominar y controlar aún más el norte de África y explotar sus recursos naturales. Hoy, más que nunca, es necesario gritar bien alto: ¡Ni un euro para la guerra! ¡Los gastos militares para derechos sociales!

7º. – Por otro lado, queremos denunciar la manipulación y desinformación que se está llevando a cabo desde los medios de comunicación del Estado español, callando los asesinatos de la población civil por parte de los bombardeos de la OTAN, tomando claramente partido por uno de los bandos en conflicto, silenciando sus crímenes contra la población civil, presentándoles como “defensores de la libertad”, sin ejercer una contrastación previa de las informaciones recibidas. Todo con el fin de evitar la formación de un amplio movimiento en contra de la guerra imperialista y por la autodeterminación de los pueblos, fomentando, en cambio, los valores del imperialismo y de la globalización capitalista.

8,º – La paz es un bien supremo de la Humanidad, que no puede ser condicionado por las ambiciones de las antiguas potencias imperialistas. Abogamos por la resolución justa y pacífica de todos los conflictos del mundo, apelando a la solidaridad entre los pueblos y al ejercicio democrático del derecho de autodeterminación, recogido en la Carta fundacional de las Naciones Unidas.
Por todo ello, EXIGIMOS del Gobierno la retirada inmediata de las tropas y equipos militares enviados; AFIRMAMOS como esencial el valor democrático de la paz, y LLAMAMOS a toda la ciudadanía a fortalecer el Movimiento contra la guerra y a la denuncia pública de esta nueva agresión imperialista, al grito de
¡NO A LA GUERRA IMPERIALISTA!
¡NO MÁS SANGRE POR PERÓLEO!
¡POR LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS!
¡REGRESO INMEDIATO DE LAS TROPAS ESPAÑOLAS!
¡OTAN NO, BASES FUERA!